Consejos de salud mental para mamás emprendedoras
- Aniana Filio
- 10 jul 2025
- 5 Min. de lectura
Ser mamá y emprendedora es un viaje lleno de desafíos y recompensas. Las mamás emprendedoras a menudo se encuentran en una lucha constante por equilibrar sus responsabilidades familiares y laborales. Este equilibrio puede ser abrumador y, a veces, puede afectar la salud mental. Por eso, es fundamental cuidar de nuestra salud mental mientras navegamos por este camino. Aquí te comparto algunos consejos prácticos que pueden ayudarte a mantenerte equilibrada y feliz.
La importancia de la salud mental
La salud mental es tan importante como la salud física. Cuando estamos mentalmente sanas, podemos tomar mejores decisiones, ser más productivas y disfrutar más de la vida. Sin embargo, las mamás emprendedoras a menudo descuidan su bienestar mental. Esto puede llevar a sentimientos de ansiedad, estrés y agotamiento.
Es esencial reconocer que cuidar de ti misma no es un lujo, sino una necesidad. Al priorizar tu salud mental, no solo te beneficias a ti misma, sino también a tu familia y tu negocio.
Establece límites claros
Uno de los mayores desafíos para las mamás emprendedoras es establecer límites. Es fácil dejar que el trabajo se mezcle con la vida familiar. Para evitar el agotamiento, es importante definir horarios claros para trabajar y para estar con la familia.
Crea un horario: Dedica tiempo específico para trabajar y para tus hijos. Esto te ayudará a concentrarte en cada tarea sin distracciones.
Comunica tus límites: Haz saber a tu familia y a tus clientes cuándo estás disponible y cuándo no. Esto ayudará a gestionar las expectativas.
Desconéctate: Cuando termine tu jornada laboral, apaga las notificaciones del trabajo. Esto te permitirá disfrutar de tiempo de calidad con tu familia.
Practica la autocompasión
Es fácil ser dura contigo misma, especialmente cuando las cosas no salen como esperabas. La autocompasión es clave para mantener una buena salud mental. Recuerda que no eres perfecta y que está bien cometer errores.
Habla contigo misma como lo harías con una amiga: Si te sientes mal por un error, pregúntate cómo le hablarías a una amiga en la misma situación.
Acepta tus emociones: Permítete sentir lo que sientes. No te juzgues por tener días difíciles.
Celebra tus logros: Reconoce tus éxitos, por pequeños que sean. Esto te ayudará a mantener una perspectiva positiva.
Encuentra tiempo para ti
Como mamá emprendedora, es fácil olvidarse de cuidar de uno mismo. Sin embargo, encontrar tiempo para ti es crucial para tu bienestar mental. Aquí hay algunas ideas para hacerlo:
Dedica tiempo a tus pasatiempos: Ya sea leer, pintar o hacer ejercicio, asegúrate de reservar tiempo para actividades que disfrutes.
Practica la meditación o el yoga: Estas prácticas pueden ayudarte a reducir el estrés y mejorar tu enfoque.
Sal a caminar: Un simple paseo al aire libre puede hacer maravillas para tu estado de ánimo.
Rodéate de apoyo
No tienes que hacerlo todo sola. Rodéate de personas que te apoyen y te inspiren. Esto puede incluir amigos, familiares o incluso grupos de mamás emprendedoras.
Únete a grupos de apoyo: Busca grupos en línea o en tu comunidad donde puedas compartir experiencias y consejos.
Pide ayuda: No dudes en pedir ayuda cuando la necesites. Ya sea para cuidar a los niños o para obtener consejos sobre tu negocio, no estás sola.
Conéctate con otras mamás emprendedoras: Compartir tus experiencias con otras mamás que están en la misma situación puede ser muy reconfortante.
Establece una rutina diaria
Tener una rutina puede ayudarte a sentirte más organizada y menos abrumada. Una buena rutina te permite planificar tu día y asegurarte de que estás dedicando tiempo a todas tus responsabilidades.
Planifica tus días: Dedica unos minutos cada mañana o noche para planificar tus tareas del día siguiente.
Incluye tiempo para el autocuidado: Asegúrate de que tu rutina incluya tiempo para ti misma, ya sea para hacer ejercicio, meditar o simplemente relajarte.
Sé flexible: A veces, las cosas no salen como planeas. Está bien ajustar tu rutina según sea necesario.
Aprende a decir no
Decir no puede ser difícil, especialmente si quieres complacer a los demás. Sin embargo, aprender a decir no es esencial para proteger tu salud mental.
Evalúa tus compromisos: Antes de aceptar un nuevo proyecto o compromiso, pregúntate si realmente tienes el tiempo y la energía para hacerlo.
No te sientas culpable: Recuerda que está bien priorizar tus necesidades y las de tu familia.
Ofrece alternativas: Si no puedes ayudar, considera ofrecer una alternativa o recomendar a alguien más.
Practica la gratitud
La gratitud puede tener un impacto positivo en tu salud mental. Tomarte un momento para reflexionar sobre lo que tienes puede ayudarte a mantener una perspectiva positiva.
Lleva un diario de gratitud: Anota tres cosas por las que estés agradecida cada día. Esto puede ayudarte a enfocarte en lo positivo.
Comparte tu gratitud: Expresa tu agradecimiento a las personas que te rodean. Esto no solo te hará sentir bien, sino que también fortalecerá tus relaciones.
Crea rituales de gratitud: Considera establecer un momento en familia para compartir lo que cada uno agradece. Esto puede ser una hermosa tradición.
Cuida tu salud física
La salud mental y la salud física están interconectadas. Cuidar de tu cuerpo puede tener un impacto positivo en tu bienestar mental.
Aliméntate bien: Una dieta equilibrada puede mejorar tu energía y tu estado de ánimo. Intenta incluir frutas, verduras y proteínas en tus comidas.
Haz ejercicio regularmente: La actividad física libera endorfinas, que son hormonas que mejoran el estado de ánimo. Encuentra una actividad que disfrutes, ya sea bailar, correr o practicar yoga.
Duerme lo suficiente: El sueño es crucial para la salud mental. Intenta establecer una rutina de sueño regular y crea un ambiente propicio para descansar.
Busca ayuda profesional si es necesario
Si sientes que tu salud mental está afectando tu vida diaria, no dudes en buscar ayuda profesional. Un terapeuta o consejero puede ofrecerte herramientas y estrategias para manejar el estrés y la ansiedad.
No hay vergüenza en buscar ayuda: Reconocer que necesitas apoyo es un signo de fortaleza, no de debilidad.
Explora diferentes opciones: Hay muchas formas de terapia, desde la terapia individual hasta grupos de apoyo. Encuentra lo que mejor funcione para ti.
Haz de tu salud mental una prioridad: Recuerda que cuidar de tu salud mental es esencial para ser la mejor mamá y emprendedora que puedes ser.
La importancia de la comunidad
Finalmente, recuerda que no estás sola en este viaje. La comunidad puede ser una fuente invaluable de apoyo y motivación. Conectar con otras mamás emprendedoras puede ofrecerte una red de apoyo que te ayude a sobrellevar los desafíos.
Participa en eventos locales: Busca eventos en tu área donde puedas conocer a otras mamás emprendedoras.
Utiliza las redes sociales: Las plataformas en línea pueden ser una excelente manera de conectarte con otras mamás que comparten tus intereses y desafíos.
Comparte tus experiencias: No dudes en compartir tus historias y aprendizajes. Esto no solo te ayudará a ti, sino que también puede inspirar a otras.
Un viaje hacia el equilibrio
Ser mamá emprendedora es un viaje lleno de altibajos. Sin embargo, al cuidar de tu salud mental y establecer límites, puedes encontrar un equilibrio que te permita disfrutar de ambas facetas de tu vida. Recuerda que está bien pedir ayuda y que cuidar de ti misma es una prioridad.
Al final del día, lo más importante es que te sientas bien contigo misma. Al implementar estos consejos, estarás en el camino correcto para mantener tu salud mental y ser la mejor mamá y emprendedora que puedes ser.



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